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Cap.1 Ep.1: Prólogo.

Un día soleado cómo cualquier otro amanece, desbancando una oscura noche de manera instantánea, sin un punto intermedio entre la luz y la oscuridad. En el cielo puede verse un sol con forma hexagonal que irradia de una agradable luz. Nubes sin profundidad alguna planas cómo láminas, con bordes sin curvas formados por cuadrados proyectan sus sombras poligonales sobre el terreno. ¿Algo extraño? En este mundo es lo más normal que hay...

Masas de bosque cubren todo hasta donde alcanza la vista, todo menos una gran zona devastada con un agujero de gran radio con cientos de árboles tumbados en forma radial al centro del cráter, seguramente provocado por alguna explosión totalmente desproporcionada.

De aquel humeante agujero en la lejanía, pequeños cuadraditos emanan de sus profundidades y flotan hacia el cielo de manera serpenteante, dónde acaban disipándose emitiendo un zumbido eléctrico, que contrasta con el intenso silencio de la zona... Estos cuadriláteros sin profundidad alguna, del tamaño de una moneda, planos cómo recortes de papel, se tratan de datos digitales. Algo que compone en su totalidad cualquier cosa de este mundo. Este elemento básico hecho a base de impulsos eléctricos no construye únicamente el terreno, a su vez da vida a unos seres que habitan estos parajes, se tratan de monstros digitales o también llamados "digimon",</p> <p style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto; line-height:normal">Los digimon, son millones de dígitos electrónicos que se agrupan para formar criaturas "vivas" con infinitas formas distintas, que van desde animales, insectos y plantas; hasta bestias mitológicas, seres sacados de cuentos, criaturas extrañas y dinosaurios junto a otros animales extintos. Todos ellos aportan a esta dimensión una belleza única, sólo posible con las manos del hombre alejadas.</p> <p style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto; line-height:normal">Algunos piensan que estos personajes no son seres vivos debido a que no dejan de ser programas de ordenador en ejecución, algo que los mismos digimon desconocen. Para muchos de ellos no hay nada más tras su mundo digital.</p> <p style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto; line-height:normal">Estos seres tienen ciertos parecidos con los organismos biológicos, pero esto apenas roza la apariencia, pues para ellos no es estrictamente necesario comer a pesar que les ayude a recuperarse, tampoco suelen reproducirse de forma directa pues carecen de género físico, aunque sí mental. Por culpa de estas contradicciones de dos de la tres leyes vitales que tiene que cumplir algo para considerarse cómo un organismo vivo, la tercera podría compensar la balanza ya los digimon son capaces de mantener relaciones complejas entre ellos: pueden hablar, tocar, oler, reír, sentir miedo, furia, alegría, tristeza, afecto, amistad y quien sabe si algo mas, pues acerca de los digimon se desconocen muchas cosas que nunca dejan de sorprender.</p> <p style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto; line-height:normal">Su vida cuando no se ve alterada es bastante simple, los digimon mas fuertes absorben los datos de los más débiles haciendo que reine en su mundo la ley de la selva, en otras palabras: se devoran unos a otros para poder sobrevivir. La muerte de un digimon brida fuerza a otro, y esta tiene varias peculiaridades: en vez de desplomarse y morir sin mas, su cuerpo comienza a deshacerse en miles de dígitos que forman dos grupos: uno de ellos compone la "vida" de la desafortunada presa, incluyendo sus recuerdos y personalidad que llegan a parar a las entrañas del que le dio caza para transformarse en energía extra ; pero por otra parte, un segundo y pequeño núcleo de datos se condensan hasta construir un huevo, del que se le brindará otra oportunidad a la victima, dejándola renacer en otra vida de la que no recordará nada de la anterior.</p> <p style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto; line-height:normal">El digimon que acaba de eclosionar del huevo crecerá hasta convertirse en adulto, pero no lo hará envejeciendo lentamente, si no por etapas, en la que su cuerpo experimenta un cambio instantáneo, dando cómo resultado un "animal" semejante pero mucho mas poderoso; a este proceso de metamorfosis la denominan "Digievolucion", algo que todo digimon ansía y sueña con alcanzar las últimas etapas de esta. Los niveles son: Digitama o digihuevo, la mas simple de todas; recién nacido y infancia, donde esta criatura adquiere los conocimientos básicos sobre todo lo que le rodea y aprende a luchar, pero aún no está preparada para combatir y por regla general estos no suelen ser atacados; la etapa rasa, en la que el digimon ya adquiere un cuerpo lo suficientemente fuerte para entablar conflictos y en la que mayor número de ellos perece sin poder pasar a la siguiente, además es la forma mas estable de combate, por lo que algunos digimon con capacidad de decrecer se mantienen este nivel cuando están en reposo para ahorrar fuerza; a partir de ahí el digimon adquirirá otras etapas mas fuertes: cómo la guerrera, perfecta y élite, para así imponerse sobre otros competidores, aunque a partir de la etapa rasa el numero de ellos es a cada nivel mucho menor . A la mayoría de digimon nunca le perjudican el paso del tiempo siendo capaces de ser inmortales, aun así sólo suelen sobrevivir un mes o dos o hasta algunos años si tienen suerte, hasta que vuelven a morir, completando el ciclo constante de sus vidas.</p> <p style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto; line-height:normal">Todo marchaba bien, un equilibrio perfecto en un mundo que rozaba los límites de la coherencia. Pero esta paz no duraría para siempre.</p> <p style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto; line-height:normal">Hace no mucho tiempo, llegaron por error un grupo de niños humanos sin saber cómo ni porqué, simplemente despertaron en parajes vírgenes. Al llegar se dio el primer encuentro digimon - humano y este parecía bueno por ambas partes. Cada uno de los humanos conoció un digimon que prometía protegerlos en terrenos tan peligrosos para ayudarles a regresar a la tierra. De esa unión se creó un fuerte vínculo entre ellos, obteniendo el humano el nombre de "Entrenador" o "Tammer" y la criatura de "compañero". La fuerza física del digimon compañero, aumentó considerablemente al tener un amigo humano en comparación de otros digimon, esto se explica mediante el vinculo que les une, en el que el humano le porta energía que ayuda a la criatura a evolucionar y alcanzar etapas evolutivas muy altas imposibles en circunstancias normales, una fuerza que el digimon usa para a proteger al ser vivo. Por ese motivo, muchos de los habitates de este mundo envidian estar con humanos, y en contrapartida , otros los odian ya que piensan que las desgracias ocurridas en su tierra es culpa de ellos, pues coincidieron con su llegada.</p> <p style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto; line-height:normal">En un principio la estancia de este grupo de niños pasaba desadvertida entre los habitantes del lugar. Los chicos querían volver a sus hogares, eso les condujo a una aventura sobre estas tierras tan extrañas, hermosas además de peligrosas. Durante este viaje, comenzaron a aprender a amar esta verde dimensíon paralela en la que eran libres de hacer lo que les antojase. Un lugar que le hacía replantearse si de verdad querían volver al gris planeta tierra.</p> <p style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto; line-height:normal">Por el camino tenían que vencer a poderosos oponentes que causaban temor en la zona, y las voces no tardaron en correr llegándolos a etiquetar cómo héroes, salvadores, elegidos... Finalmente estos chavales llegaron a su objetivo, lo único con suficiente fuerza cómo para devolverle a casa: Los tres diginúcleos, pequeñas esferas de energía del tamaño de pelotas de tenis, que irradian una luz cegadora cada una de un color diferenente; amarilla, azul y roja.</p> <p style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto; line-height:normal">Los diginúcleos han sido algo sagrado para las criaturas de esta dimensión desde el principio de sus tiempos, que nadie ha querido tocar ni acercarse, no por temor a supersticiones, si no porque conocen que la mas mínima modificación de estas tendría consecuencias devastadoras, algo que no tuvieron en cuenta los humanos cuando las separaron sin reparo alguno. En el momento en el que las tomaron, descubrieron en ellas un tremendo poder, uno de estos era modificar el terreno a su antojo, e incluso crear unos aparatos con los que hacer más fuerte con el digimon que les acompañó a cada uno en el viaje . Este poder, fué algo que provocó algunas discrepancias debido a ideas muy contrarias entre ellos, hasta que acabaron discutiendo y separándose definitivamente en tres grupos portando cada uno un diginúcleo.</p> <p style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto; line-height:normal">A medida que se separaban, varios digimon, que sentían gran devoción por ellos, se unían a su marcha prometiéndoles protección mutua. Pero lo realmente curioso es que la gran mayoría de criaturas mostraban en cada grupo las mismas características o atributos, es decir, en una marcha se unían digimon tipo vacuna, en otra tipo datos y por último virus; todo apuntaba a que estos digimon se sentían atraídos por los diginúcleos y tenían la necesidad de protegerlos.</p> <p style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto; line-height:normal">Una vez de que los tres grupos ya se habían alejado, utilizando el poder de las esferas modificaron el terreno y crearon fortalezas para asentarse, proteger esta fuente de energía y dar cobijo a todos los digimon que ayudaban en su causa.</p> <p style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto; line-height:normal">Desde aquel momento, las esferas cambiaron varias veces de manos al ser un objeto tan codiciado, y se desconoce donde se encuentran ahora cada una de ellas. Se dice. que digimons los cuales no estaban contentos con los nuevos extranjeros se revelaron consiguiendo recuperar una de las tres gemas, otra fue salvada por un grupo nómada que quiere volver a unir las tres para recuperar el equilibrio, y la última, cayó en manos perversas. De cualquier manera, estos objetos sólo han sido vistos por unos pocos afortunados, y ya su historia casi parece un mito.</p> <p style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto; line-height:normal">Lo que sí era un hecho, es que alejar los núcleos entre sí provocó alteraciones en el digimundo, pues estos son los pilares del mundo, y los cuerpos de los digimon comenzaron a pagar las consecuencias, alterando gravemente su proceso evolutivo entre otras cosas, siendo cada vez mas dependientes de la energía humana, ya que sin su ayuda, la evolución por ellos mismo se convirtió en un reto, obligando a muchos de ellos a unirse a los grupos de humanos, y los que se negaban a formar otros grupos.</p> <p style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto; line-height:normal">Al ser la vida mucho más difícil, los digimon, seres que generalmente luchaban en solitario, comenzaron a juntarse en grupos para aumentar sus posibilidades de supervivencia. Por sus características, podían dividirse estos grupo en dos bloques: los de digimon salvajes y los de humanos con sus compañeros digimon, que generalmente también le acompañaban otros muchos sin pareja. Por su número, van desde pequeños grupos de apenas de tres o diez individuos (los mas numerosos), a imponentes ejércitos, que evidentemente, tenían metas que solían chocar, en las que los diginúcleos jugaban un papel principal. Sin que apenas los digimons se diesen cuenta, los humanos formaron grandes coaliciones desatando un acontecimiento nunca antes visto en el digimundo, que modificó totalmente sus vidas, la guerra. </p> <p style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto; line-height:normal">Este y otros cambios provocados por la modificación de las esferas, cada vez se manifestaban con más frecuencia, y de manera mas violenta. Cambios que llevarían al fin de este mundo, si nadie hacia nada.</p> <p style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto; line-height:normal">Pasaron varios años, y nuevos humanos fueron llegando, mientras que otros se marchaban dando pie a nuevas generaciones.</p> <p style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto; line-height:normal">Esta historia comienza en un pequeño campamento, un grupo compuesto por chicos jóvenes , sus compañeros, y otros digimon salvajes. Está liderado por un chico de apenas 17 años ,llamado Celan , que ha demostrado siempre gran valía y coraje cómo líder. Sumándole a esto, su carácter simpático y su gran corazón, se ha ganado el apoyo de muchas criaturas digitales no sólo dentro del campamento, considerándole cómo un héroe , mérito merecido por sus proezas junto a su poderoso compañero digital. Es el propietario de uno de los tres diginúcleos, algo que le ayuda a construir en segundos minifortalezas allá donde se dirigen, donde dar cobijo a todos los miembros.</p> <p style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto; line-height:normal">Parece ser que esta persona junto a otros humanos, son los únicos héroes capaces de seguir los pasos de los primeros jóvenes colonos y devolver la estabilidad a un planeta que se muere a cada día que pasa. Pero este relato no trata de ellos, tampoco de ningún otro héroe, ni siquiera de un humano... Si no de un digimon del montón, un habitante cualquiera de este campamento nómada, criatura que ni siquiera usa un nombre propio, y le nombran por el tipo de su especie, Garurumon.</p> <p style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto; line-height:normal">Se trata de un digimon blanco y azul con forma de lobo gigante. Lobo por su apariencia, porque por su mentalidad es mas parecido a un perro que a otra cosa, pues es confiado y un gran amigo de las personas. A pesar de ello, no tiene compañero humano, pero el daría cualquier cosa por serlo, motivo por el cualos humanos y el resto de digimon aunque sin malicia, lo tachan cómo "digimon salvaje", nombre que el odia. Es una bestia con poca experiencia en combate por lo no es demasiado fuerte, tampoco tiene nada especial, ni se trata de un "elegido" ni nada de eso, simplemente es un digimon del monton, del que su mayor preocupación no es salvar al mundo ni de lejos, si no buscar algo entretenido que hacer por la tarde. No destaca por su valentia, y tiene una mentalidad bastante infantil e inocente.</p> <p style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto; line-height:normal">Su vida se centra en dar vueltas por los alrededores de la fortaleza, sin alejarse demasiado de ella pues sería peligroso. A pesar que es simpático y sociable, es un digimon solitario, probablemente a causa de sus pasatiempos extraños, pues se dedica a recoger objetos curiosos con los que se va topando, algo que consume gran parte de su tiempo y le tacha de "bicho raro".</p> <p style="mso-margin-top-alt:auto;mso-margin-bottom-alt:auto; line-height:normal">Como de costumbre, en este momento se encuentra sentado bajo la sobra de un árbol, con sus ojos puestos el campamento: en sus murallas de metal, en las cabañas de apenas dos plantas, en sus improvisadas calles y a los digimon que circulan por ella. En realidad miraba sin observar, pues su mente se encuentra en otros parajes...</p>

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