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Digimon Feral. Cap1. Ep2

Un lobo descansa cerca del campamento que lo acoje, pensando en sus cosas…

Estoy relajado, descansando en lo alto de una gran cuesta de piedras en dónde crece mullidas y cómodas plantas. Busco la mejor posición moviéndome continuamente, y al final opto por usar mis patas cómo almohada para mi cabeza. Es una postura agradable, me quedo quieto hasta empezar a quedarme dormido, aunque no lo conseguiré si sigo pensando en mis cosas.

Hoy es otro día bastante aburrido, tampoco he encontrado nada de valor por ahí tirado, y estoy por levantarme haber si esta vez tengo mas suerte, pero la pereza me puede.

Durante el tiempo que llevo aquí de lo que mas puedo presumir de haber encontrado escarbando, es un digivice de algún humano, que aunque no funciona queda muy bien cómo pulsera. Quien sabe, si algún día puede que haya un humano dispuesto a usarlo, pero se ríen de mí cada vez que le cuento esto a alguien. Dicen que eso no es algo que elige, sino que se nace para serlo. Que digan lo que quieran... yo sigo esperando a que ese día llegue.

De vez en cuando veo pasando un digimon alado por el cielo, desprende un brillo metálico, tiene un alargado pico cubierto por metal, y cuatro majestuosas alas de sus costados. Nunca había visto uno igual.

Cuando ya parecía que no iba a ocurrir nada interesante en esta tarde aparte del paso del ave, a mi hocico llega un olor familiar: ¡Es Celan, y Eva!. Son dos humanos amigos míos, los conozco de toda la vida y siempre me han ayudado cuando estaba en problemas, lo que les convierte en grandes personas.

Sus aspectos...Celan tiene el pelo de color negro, en cambio Eva lo tiene de color castaño y es algo más pequeña de altura. Ambos llevan gafas parecidas en su frente, dicen que es para protegerse los ojos de la arena y escombros que levantan sus compañeros digimon al evolucionar. También llevan ropas diferentes, no sé por qué se las ponen si no les protege, hay cosas de los humanos que no entiendo.

Es extraño, también percibo un olor de alguien desconocido. Me incorporo para asomarme a un risco y así tener mejor visión. Tras un rato mirando a todas partes, los localizo en la lejanía. Aparte de sus compañeros digimon, caminan junto a ellos otros dos humanos que nunca antes había visto. De todas modos, es un alivio verlos de nuevo desde hace dos días, desde que fueron a buscar aunos digimon que querían atacar el campamento

Estos digimon malvados odian a los humanos y quieren echarlos de nuestro mundo, no entiendo cómo alguien puede despreciar a esos seres tan compasivos y buenos. Además no sé que es lo que tienen exactamente estos chicos del otro lado de la frontera, pero simplemente con estar cerca de ellos, puedo notar la energía que desprenden y cómo esta te llena de alegría y fuerza. De todas maneras, da igual lo que pretendan esos, Celan junto a su compañero Parnamon son mas fuertes que nadie y no temen a nada. Eso sin contar con Eva, que es la primera persona que conozco que tiene dos digimon cómo compañeros: Dorumon y Ryudamon. Entre los cinco forman un gran equipo, y juntos llegaron derrotar a "invencibles" digimons de nivel élite. Aunque hay mas humanos en nuestro grupo, ninguno son como ellos.

Muchas veces le he preguntado a Celan si quería que yo fuese su segundo compañero, como Eva, pero el me responde siempre lo mismo: " Eso no es algo que se elige, pero que no sea tu entrenador no significa que no seamos compañeros" y cosas por el estilo. Daría lo que sea para estar junto él y acompañarlo en sus aventuras, algo que tampoco me deja sin aclararme del todo el motivo.

Me preparo para bajar con cuidado del fiordo para no despeñarme, pero una vez en el suelo echo a correr sobre el prado hacia ellos para saludarles, estoy bastante nervioso y seguro que lo notan.

Los compañeros de Eva, Dorumon, un dragón enano morado y Ryudamon, otro reptil con forma de lagartija, son los primeros en verme. Al hacerlo, los demás también me detectan y se alegran al verme.

Poco antes de llegar freno en seco, noto como mis patas traseras se deslizan por la húmeda tierra al no poder detener tanto peso, finalmente me detengo a unos palmos de Eva, que me saluda alegre. Le intento responder, pero es tanta mi euforia que apenas puedo articular palabra alguna. Me intento tranquilizar un poco respirando con la legua fuera. También me siento para así calmarme, pero no puedo evitar mover las patas delanteras y dar pequeños gemidos de nerviosismos, gemidos de perro según Eva, pues ella dice me parezco mucho a ellos. No sé qué es exactamente eso de un perro, pero según lo que él me ha contado, es alguna criatura de su mundo, y mi manera de ser les recuerda ellos.

Ella se acerca y me acaricia la frente, es una costumbre humana muy rara, pero de todas maneras es algo que me tranquiliza mucho. Levanto la mirada, y veo que acompañan a dos humanos que nunca había visto antes. Uno es una chica, de la estatura de Eva, otro es un niño de poca estatura. Parecen recién llegados.

-¿Quienes son? –Pregunto , aún sentado-

- Llegaron por primera vez a este mundo hace unas horas, suerte que los encontramos a tiempo -Comenta Eva mientras que se coloca correctamente su guante izquierdo, y camina hacia el campamento.

Me levanto y la sigo. El resto del grupo hace lo mismo , incluido los dos invitados. Los miro de reojo, y parece ser que tienen bastante miedo de algo. No puedo evitar preocuparme de ellos, y por eso le pregunto a Celan.

-¿Qué les pasa? Se les ve asustados -Susurro despues de desviar unas cuantas veces la vista atrás.

-No lo sé, hasta hace un momento estaban bien. Ve a preguntarles y así de paso te presentas. –Dice sonriendo.

Decido dirigirme hacia ellos, al hacerlo, se detienen retroceden unos pasos.

- Hola, soy un garurumon - Podría haberle dicho mi nombre propio, pero no me gusta demasiado usarlo-.¿De qué tenéis miedo?-intento decir lo más simpáticamente posible.

Ninguno de ellos responde nada y, siguen con el miedo en el rostro, tanto que comienzan a preocuparme, puede que ocurra algo realmente serio. A los segundos es el pequeño Dorumon es quien me responde, un digimon pequeño con pelaje morado y aspecto de lagartija, y como es normal en él, me contesta con cierto tono algo desagradable, cómo dando a entender que está diciendo algo muy evidente.

Fuente: dma -¿De quien va a ser? De tí - Dice inclinadose hacia alante-

¿De mi? No entiendo nada de lo que me insinúa este bicho morado, parece que me quiere dejar cómo un idiota.

-¿De mí? ¿Por qué? -Le respondo negando lo que acaba de decir.

-A ver, piensa un poco con ese cabezón, parece que tienes mas dientes que cerebro.- dice mientras se gira para darme un golpecito con su cola en ek hocico-

Ya empieza a hablar sólo cómo él sabe. Menos mal que Eva lo detiene y se para a explícame qué es lo que pasa y quienes son esos nuevos humanos; y por supuesto de una manera mas amable de la que lo haría Dorumon.

-Ellos llegaron hace apenas dos días, por lo que no saben nada de este mundo ni de los digimon. Aunque hemos intentado explicárselo no lo terminan de creer. Por eso tienes que entender que es normal que tengan miedo si....

-... un bicho de dos metros viene corriendo como una fiera, -interrumpe Dorumon- con una boca del tamaño de mi cabeza, abierta y babeando. ¿Y enserio tu preguntas de quien tienen miedo? Lo que debería sorprenderte que sigan a aquí y no salgan corriendo. Me olvidaba de tu costumbre de saludar a la gente cómo si te la fueras a comer -parlotea la largartija balanzeando la cabeza de un lado a otro.-

-Pero yo no sabía que... -respondo por lo bajito, nisiquiera logro acabarla pues dorumon no se detiene-.

-¿No te puedes esperar a que lleguemos a la campamenteo? Es una toteria venir para aca para ir otra ver hacia allá ¿Tienes que hacer una fiesta cada vez que venimos?

Dorumon sigue y sigue..., pero justo antes de que me hundiera en lo mas hondo del fango del arrepentimiento, Eva me salva dándole un suave y sutil puñetazo en la cabeza.

-Eh, no te pases con él, que es mas grande que tu, unas cuatro veces.

-Si estaba de broma -Se queja sonriendo y aprentando los dientes a causa del golpe.

-Despues no te quejes si le te gana en los combates. –Añade ella soltando una sutil carcajada.

-¡Eso fué suerte! ¡Y una sola vez! - Grita exaltado-

Después de ver esto me cuesta aguantar una risa floja y algo estúpida, que no tarda en contagiarse a Eva y sus compañeros. Dorumon puede parecer algo desagradable, es debido a que no se calla nada, pero lo hace sind malicia, por eso en el fondo lo veo simpático.

Caminamos hacia el campamento, que se encuentra a algunos metros. Me gustaría disculparme a los nuevos chicos antes de llegar ,pues me siento culpable de que estén asustados. Pero aún no veo buena idea acercarme a ellos, pues conservan el miedo en el cuerpo y me vigilan atentamente en todo momento, por temor a que les ataque o algo por el estilo. Yo nunca atacaría a un humano, es algo que siempre he tenido muy en cuenta. Por suerte, Celan no tarda en girarse hacia los extraños humanos, para hablar con ellos. Parece que quiere arreglar las cosas.

-¡Eh! ¡Venid! -grita caminando de espaldas. –Acercaros a él, no hace nada. Pero ambos se mantienen quietos, sin perderme de vista.

Finalmente, el mas bajito de los dos humanos se me acerca, creo que es bajito porque tiene pocos años, no entiendo muy bien cómo le afectan los años a estos seres. Creo que van haciendo más grandes lentamente en vez de evolucionar, o algo así. El niño ya esta a pocos metros, por lo que yo detengo mi marcha al instante. Muy lentamente, coloca su pequeña mano sobre mi. Siento paz y tranquilidad, cómo si me la estuviese transmitiendo este humano; él confía en mi, y yo confío en él. Cada vez me cuesta mucho mas creer porqué hay digimons que odian a los humanos.

Pero la chica, sigue quieta junto a Eva.

-Tu también puedes acercarte - Le dice Celan con tono simpático-. No te preocupes, que no muerde.

-Amenos a ellos, jeje -Es lo que le respondo de broma mirando de reojo a Dorumon, el entiende de lo que le hablo y no tarda en molestarse-.

-¡Ehh, ese día tuviste suerte, nada mas! Tienes asuntos pendientes conmigo, ¡quiero otro combate! -me dice mientras que gruñe y se me acerca-

La reacción de mi amigo lagarto, aunque en el fondo pacifica, parece asustar la chica, que ya no aguanta más y le pide al pequeño que vuelva.

-Ya basta, ¡aléjate ahora mismo de esa cosa! – Dice incómoda.

El niño que antes se sentía contento conmigo, tras al mirarme de nuevo a los ojos comienza a sentir cierta angustia, seguramente transmitida por la inseguridad de la humana, por lo se aleja de mí para esconderse detrás de ella, cómo si ahora yo fuese ahora un moustro. La respuesta de la chica no parece agradarle a Eva, e interviene

. -No es "esa cosa", hablándole de esa manera puedes herirle -le responde.

La recién llegada no tarda en costestar.-¿Herirle yo? ¿Y si se vuelve loco o algo por el estilo y se pone a morder? Es una insensatez estar cerca de eso, es peligroso.

-No hables cómo si él no te escuchara, siente y padece al igual que tú, y creo que ahora se merece una disculpa.- Insiste ella, bastante seria. Este es un tema que parece molestarla bastante, pues no parece que le guste que alguien hable así de nuestra especie. Ella siempre ha confiado mucho en nosotros,

-¿Como me voy a disculpar yo a un animal? –se exculpa chica

. -No es un animal. -Niega eva al isntante.

-No hace falta que se disculpe, de verdad. No estoy molesto. - añado sinceramente para calmar los humos Veo que están comenzando a discutir por mi culpa. Parece que funciona, pues Eva respira hondo para calmarse un poco.

Aunque Celan se ha mantenido al margen de la discursión, por su actitud deduzco que piensa lo mismo que eva. Nunca los he visto así. Finalmente, Celan interviene.

- Bueno, comprendo que ahora estés asustada, son tantas cosas nuevas y difíciles de creer... Recuerdo cuando llegué aquí, todo parecía un sueño, pero no lo es.

-No tengo miedo, únicamente me preocupo por mi hermano, sólo tiene 7 años. –Balbucea. Asi que son hermanos, otra cosa que no tengo clara del todo.

- Comprendo lo que siente, no te preocupes, pasado unos días ya uno comienza a acostumbrarse a este mundo. –dice Celan algo más calmado- porcierto... ¿No os habeis encontrado digivices o un digihuevo?

-¿Porque hablas de ese modo? –Responde elevando el tono-. ¿¿Insinuas que tendremos que quedarnos aquí para siempre??

-Bueno yo pensaba que querríais pasar unos dias aquí... –Responde en voz baja.

-¡Ni en broma! -Grita ella-

-Sabemos como volver a la tierra, pero nunca hemos pensado en hacerlo. –Interviene Eva- No sabes lo que te estás perdiendo.-Dice calmada con la vista al sualo y los ojos medio cerrados, mienras se lleva dos dedos a la frente y se gira para seguir con la marcha-

-¿Entonces? –exclama buscando una explicación.

-Os llevaremos de vuelta a la tierra. –Termina celan, concluyendo el tema.

Tras esta pausa, reanudamos la marcha hacia el campamento, mientras que hablamos de nuestras cosas, aunque los dos humanos se quedan en silencio. Camino junto a Celan, Eva, y sus compañeros, mientras que los otros dos humanos nos siguen lo más lejos de mí posible.

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