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Tras un par de minutos Darío terminó de vestirse andando con unas pocas dificultades por los getas que llevaba puesto bajando las tocadas escaleras del templo por el ataque de Reppamon, bajaba junto a Veemon que trataba de conseguir que su amigo humano no perdiera el equilibrio y se diera un tortazo contra el suelo

-se te ve bien con eso puesto-dijo Mizuho

-es bastante cómodo aunque siento un poco de corriente por debajo del Yukata que me da algunos escalofríos-dijo Darío

-ya te acostumbradas-dijo Mizuho -. Al igual que yo que debo de haber pasado casi toda mi vida con esto puesto, en un par de días ni notaras esas corrientes de aire

-bueno, seguro que el señor Oda debe de estar preocupado por todo el rato que yo y Veemon llevamos en este templo-dijo Darío

-Darío llevamos aquí desde ayer y el señor Oda se marchó horas después de que tu perdieras el conocimiento

-¡¿como?!-exclamo Darío -. ¡¿Y ahora como demonios volveremos con María?! Seguro que nos estará buscando

-si vosotros queréis, podéis venir conmigo al lugar donde vivo yo y Kyubimon-digo Mizuho

-y en ti veo que estas bastante interesado en saber más sobre el poder que liberaste contra Reppamon-dijo Kyubimon -. Si vienes con nosotras te lo contare encantada y quizás puedas aprender a controlarlo a voluntad

-¿qué decides?-pregunto Veemon a Darío

-me parece que no tengo otra opción, iré con vosotras-dijo Darío. Así partieron hacia el interior del bosque en dirección noreste alejándose de la carretera

-Cosmos-dijo Kyubimon

-¿perdón?-pregunto Darío

-Cosmos, ese es el poder que tu liberaste ayer en el combate que librasteis contra Reppamon-respondió Kyubimon

-¿y que es el cosmos?-pregunto Darío

-el cosmos está en el interior de todos nosotros tanto en seres de carne y hueso como tú y Mizuho e incluso aun siendo de datos está presente en el interior de todos los Digimon tanto de los que están en la tierra como los que están en el Digimundo y que en cuanto surge aumenta la fuerza de forma espectacular pero no muchos son capaces de utilizarlo-dijo Kyubimon

-¿y vosotras dos podéis utilizar el cosmos?-pregunto Darío

-más o menos, pero sí que somos capaces de sentirlo, pero conocemos a un chico que tiene completo control sobre el cosmos y que seguramente estará encantado de ayudarte en poder controlarlo a la perfección-respondió Mizuho. Hablaron un poco de todo hasta llegar a una casa ubicada en el otro lado de la montaña, era un edificio que llevaba construido varios siglos sin ninguna carretera en kilómetros de distancia, Darío no tardo en preguntarse porque alguien residiría en un lugar tan alejado

-es bonito-dijo Darío

-gracias, llevo viviendo en esta casa durante toda mi vida y no sabría cómo vivir en otro lugar que no fuera esta casa en este bosque de esta montaña en el que estoy rodeara por naturaleza y aire limpio-dijo Mizuho -. Si respiras hondo notaras como en vez de ese contaminado aire de ciudad notaras seguramente el aire más puro que hayas respirado en toda tu vida

-decidme, ¿cuándo me enseñareis a poder dominar el cosmos?

-cuando llegue el momento indicado se te enseñara, esta mañana antes de que despertaras contacte con ese chico del que te hablamos, dijo que por esta hora aproximadamente vendría-dijo Kyubimon. Entraron en el edificio que por dentro era bastante antiguo sin ningún aparato eléctrico ni siquiera bombillas que pudiesen iluminarla por la noche. La casa parecía como nueva, bastante limpia.

-bonita casa-dijo Veemon

-gracias-dijo Mizuho.

-oye Darío, hueles bastante mal-dijo Kyubimon

-debe de ser porque no me he lavado en bastante tiempo y con lo que sucedió ayer sude bastante-dijo Darío

-pues entonces deberías de darte un baño-dijo Mizuho -. Aquí cerca hay un baño de aguas termales

-¡genial!-exclamo Darío -. Siempre he querido darme un baño en aguas termales

-ahora tendrás la oportunidad-dijo Mizuho cogiendo a Darío de la mano llevándoselo fuera de la casa

El estanque de aguas termales era bastante grande con vapor saliendo del agua que rondaba una temperatura de 35 grados Celsius aproximadamente

-guau-dijo Darío asombrado. Al darse la vuelta Mizuho se estaba quitando el Kimono y se tapó los ojos para no verla desnuda

-¿a qué esperas para desnudarte?-pregunto Mizuho doblando su Kimono y poniéndolo en el suelo -. No querrás meterte así al agua

-es que tengo vergüenza de estar con una chica estando ambos desnudos-dijo Darío sonrojado

-bueno, yo me meteré primero en el agua-dijo Mizuho entrando en las aguas termales, se dio la vuelta y se sento -. Ahora puedes desnudarte y meterte, que el agua esta buena y caliente, tranquilo quizás no me dé la vuelta para mirarte

-está bien -dijo Darío quitándose los geta, el Yukata y el Fundoshi poniéndolos en el suelo junto a la ropa de Mizuho a excepción de su colgante que seguía llevándolo. Ya desnudo y con un Poco de Vergüenza se metió en el agua caliente sentándose de espalda junto a la chica para no mirarla. El joven puso cara de estar agradable

-por ese sonido intuyo que te justa estar en las aguas termales-dijo Mizuho

-cierto, es más agradable de lo que esperaba-dijo Darío

-me alegro-dijo Mizuho

-Perdón por haberme mostrado desnudo ante ti dejando que vieras mi pito

-no pasa nada, además no eres el primer chico al que le he visto sus queridos tesoros

-¿en serio?

-por supuesto, ya se la he visto a docenas de chicos-dijo Mizuho -. Por cierto Darío ¿hay alguna chica que tenga ya la llave a tu corazón?, ¿quizás esa chica llamada María que mencionaste en el templo?

-¿Qué?-pregunto Darío -. María es solo una acompañante, yo hacia ella no siento lo mas mínimo, además ella parece más interesada en su trabajo de ser agente de Dats que de buscar a su media naranja, pero sí que hay una hacia la que siento algo

-¿y cuál es su nombre?

-se llama Yumi, somos amigos desde la infancia pero hace poco sentí amor hacia ella-respondió Darío -. Pero se marchó de nuevo a este país y no sé dónde se puede encontrar

-la debes de amar mucho para estar dispuesto a venir desde un lugar tan lejano como España solo por ella

-veras, es que desde que llegue a Japón he comenzado sentir dudas sobre ese amor que tengo hacia ella, es como si haya comenzado a desvanecerse por algún motivo que esta fuera de mi entendimiento, puede que por mucho que insista ella no sea el amor de mi vida, que no sea la chica con la que estoy destinado a amar, temo que cupido debió de tener una equivocación a dispararme a mí la flecha del amor

Que sin que Darío se diese cuenta Mizuho se levantó y se abalanzo sobre el para abrazarle de nuevo por la espalda

-escucha Darío no debes de temer, nunca he visto a un chico que fuese tan fuerte y luchara por mí del modo que tú lo hiciste contra Reppamon, estoy segura de que esa chica puede que también este comenzando a perder ese amor o puede que se mantenga en pie todavía

El joven sonrojado al sentir el desnudo, caliente y mojado cuerpo de Mizuho pegado con el suyo acabo sexualmente excitado sintiendo una fuerte erección

-¿pero qué es lo que estás haciendo Mizuho?-pregunto Darío

-veras, tengo que confesarte que yo estoy sintiendo hacia ti algo más y quien sabe, puede que cupido haya tomado la decisión de cambiar la persona con la que estarás destinado a enamorarte definitivamente-dijo Mizuho.

Darío se quedó mudo, las manos de Mizuho comenzaron a bajar por el pecho del joven acercándose a su cintura, Darío pensando en que Mizuho tenía sexuales intenciones hacia su persona por la aproximación de las suaves manos de la joven a sus partes íntimas se levantó dejando al descubierto su erección ante los dulces ojos de la joven que estaban posados sobre el miembro viril del joven

-parece que algo aquí Digievoluciono y se ha hecho mucho más grande-dijo Mizuho

-¡es que como te has lanzado sobre mí para abrazarme y como mi lujuria esta más por las nubes que la del resto, no he podido aliviarme!-grito Darío tapándose las zonas intimas

-¿alta lujuria eh?-pregunto Mizuho -. ¿Cómo el de un Yokai Kitsune acaso?

-algo así

-tranquilo, todos los Kitsune tenemos una lujuria bastante elevada y que muy a menudo tenemos que satisfacer de algún modo que ya abras usado muy a menudo a no ser que  

-¿tenemos?-pregunto Darío

-creo que ya va siendo hora de que revele mi verdadera forma ante ti-dijo Mizuho levantándose mostrándose sin pudor, con un movimiento de su mano su cuerpo perdió su forma humana tomando el aspecto de una bella Kitsune humanoide de plateado pelaje, poseía tres elegantes colas y unas largas orejas.

-¿pero qué?-Pregunto asustado Darío

-¿asustado?, normal pero tú también eres un Yokai Kitsune al igual que lo eres tu pues has heredado su sangre y genes que te están convirtiendo poco a poco en un Yokai Kitsune y que además que te causa esa enorme lujuria y que calmaras masturbándote bastante a menudo como yo-dijo Mizuho -. A no ser que tengas una pareja con la que calmar el ardor de la lujuria al igual que yo

-¿Qué pareja sexual tienes tú?

-Kyubimon, ella y yo, bueno solemos tocarnos nuestras zonas íntimas la una a la otra de vez en cuando-dijo Mizuho -. Y admito que las dos disfrutamos, ¿y tu pareja es acaso Veemon?

-claro que no-dijo Darío

-no hay porque tener vergüenza de admitir que tú y Veemon os ayudáis mutuamente en ese asunto tan personal

-no, es posible que yo sea el hijo de una Kitsune, eso es completamente imposible-dijo Darío saliendo de las aguas termales seguido por Mizuho, el chico apoyo su espalda en un árbol y la chica Kitsune le cogió las manos

-comprendo que para ti ahora debe de ser muy difícil admitirlo pero es la pura y dura realidad que debes de aceptar porque ese Cosmos que desprendes de tu interior solo lo tienen los Yokai Kitsune como de la que se enamoró tu padre siendo tú el resultado-dijo Mizuho mirándole fijamente a los ojos viendo en ellos las confusión del joven que claramente no sabía que pensar

Tho Be Continued

puede que mas adelante alarge este capitulo

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