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Leomon llevo a Reynard a la casa de Dorumon, una vez ahí le quito toda la ensangrentada ropa y le puso sobre su esterilla de paja cubriendo sus partes nobles con una manta, Gotsumon trajo un cubo lleno de agua con un trozo de tela de color marrón

-¿se recuperara?-pregunto Gotsumon

-su fiebre está muy elevada, pero me asegurare de que se reduzca y se recupere-respondió Leomon

-por favor, asegúrate de que se ponga bueno pronto-dijo Dorumon. Leomon mojo la tela la estrujo y la puso en la frente de Reynard

-me marchare a preparar un remedio que espero que le ayude a bajar la fiebre, tu Dorumon quédate a cuidar de el-dijo Leomon

-claro-dijo Dorumon. Leomon se marchó corriendo a su casa para buscar los ingredientes necesarios para el remedio. Dorumon se acercó a Reynard para pasar su mano sobre el cuerpo del joven llegando a las manos cubiertas de vendas para que se curaran las maltrechas manos

-gracias Reynard, gracias a ti yo sigo con vida, te enfrentaste a ese DarkTyrannomon con un valor que nunca yo había contemplado a pesar de que tuvieras las manos destrozadas para hacer pedazos la enorme piedra para demostrarme la verdadera fuerza que tu poseías-dijo Dorumon. El pequeño dragón de vez en cuando volvía a mojar el trapo, escurrirlo y ponerlo de nuevo sobre la frente del joven.

Leomon volvió con una poción de color verde de un potente olor nauseabundo olor que casi hacia vomitar a más de un Digimon que lo olio

-¿en serio le vas a dar de beber esa poción tan asquerosa y maloliente?-pregunto Dorumon

-cuanto más asquerosa resulta una medicina mayor efecto tiene-dijo Leomon levantando la cabeza de Reynard haciéndole tragar la poción

-cuando recupere la conciencia, aun tendrá el sabor de esa poción en la boca-dijo Dorumon

-ya se le pasara-dijo Leomon. La noche llego y las temperaturas cayeron soplando un frio viento por todo el bosque, como la casa de Dorumon carecía de cortinas que parasen el viento, le pusieron al joven Zorro una manta gruesa pero aun así se notaba como sentía un poco frio, Dorumon para que no se resfriada se acurruco de cara al Furry para compartir con él su calor corporal, sintió algo de vergüenza por tener que sentir las partes pudentas de Reynard y las suyas restregándose en los cuerpos de ambos de vez en cuando pero llego a poder ignorarlo y dormirse igualmente. El amanecer llego con la luz del sol entrando por la ventana, un rayo de sol ilumino los ojos de Reynard, el joven Furry zorro abrió los ojos lentamente mirando al techo de barro de la casa de Dorumon y luego al pequeño Digimon durmiendo a su lado

-Dorumon-murmuro Reynard. El pequeño Digimon bostezo abriendo los ojos, echo una mirada al joven Zorro y casi no cabio en un cuerpo como el suyo la alegría que tuvo

-¡por fin estas despierto!-dijo Dorumon entusiasmado abrazando al joven Furry con fuerza

-que me ahogas-dijo Reynard

-perdón-dijo Dorumon soltándole, el pequeño dragón se puso de pie quitando la manta que cubría a ambos. Al ver su desnudo cuerpo, Reynard se tapó sus partes pudentas con las manos

-¿Por qué estoy desnudo si puede saberse?-pregunto Reynard incorporándose, apoyando su espalda en la pared

-tus ropajes se ensuciaron de sangre por lo que tuvieron que quitártelo para poder lavarlo-dijo Dorumon. Además no sé porque te tapas, después de todo tenemos unos órganos sexuales muy parecidos pues ambos pitos están metidos en vainas-. Reynard cerró los ojos y sonrió

-tú me los muestras sin pudor alguno-dijo Reynard quitándose las manos mostrando sus órganos sexuales. Yo te muestro los míos, aunque estoy totalmente seguro de que mi pito tiene una apariencia más de canino que el tuyo-. Ambos se rieron a carcajadas, Leomon portando la vestimenta de Reynard ya limpia entro escuchando a ambos reírse

-por fin en pie-dijo Leomon.

-¡Leomon!-exclamo Reynard alegre

-te he traído tu vestimenta, costo bastante quitarle la sangre del DarkTyrannomon pero al fin no queda ninguna mancha-dijo Leomon

-gracias-dijo Reynard tomando su vestimenta, se la puso enseguida. Por cierto Leomon ¿sabes que era lo que me paso?

-lo que te paso, era que despertaste el poder de la explosión cósmica de tu interior de una forma muy masiva repentina, por lo que tu cuerpo sin estar preparado para ello no pudo soportar tal intensidad de poder llegando tan repentinamente y acabaste inconsciente con una elevada fiebre que casi acaba con tu vida-explico Leomon

-¿y que era aquella espada que apareció en mi mano de la nada?

-eso es algo que escapa de mis conocimientos-respondió Leomon. Reynard dejo de preguntar y se fue a comer algo “¿Por qué demonios tengo mal sabor de boca?” se preguntó. Al anochecer Dorumon se acercó a el

-Reynard, quiero que vengas conmigo a un lugar especial-dijo Dorumon

-¿ah, donde?-pregunto Reynard

-tú ya lo veras, sígueme-dijo Dorumon. Sin decirle nada a Leomon ni a nadie de la aldea siguió a Dorumon a través del bosque, llegaron a un extenso claro con una enorme piedra con la parte de arriba totalmente plana  

-bonito lugar-comento Reynard

-este es mi lugar favorito para para contemplar las tres lunas del mundo digital-dijo Dorumon

Dorumon y Reynard se acostaron sobre la gran piedra para contemplar la hermosa luz que emitían las tres lunas del Mundo digital, iluminando todo el gran bosque

-es hermoso-dijo Reynard

-Reynard, dentro de pocos días las tres lunas se alinearan dando a un hermoso brillo en unísono-dijo Dorumon

-espero poder contemplar el alineamiento y la luz-dijo Reynard

-y los veras sin duda-dijo Dorumon

-a no ser que sufras un desgraciado y fatídico Final-dijo una oscura y terrible voz. Dorumon y Reynard se levantaron de golpe y miraron por todos lados, al ver al cielo parado en el aire Devimon con sus rojos ojos les observaba

-¡Devimon!-grito Dorumon

-¿él es Devimon?-pregunto Reynard

-el mismo que viste y calza-dijo Devimon

 -y además el que tiene este lugar sometido-incluyo Dorumon

-soy bien conocido, eso me satisface-dijo Devimon. Basta de tonterías, he venido para acabar personalmente con vuestras vidas-.

 -¡debemos de ir corriendo  con Leomon, nosotros no podremos hacer nada contra el!-grito Dorumon. Los dos se dirigieron hacia el bosque, el viento endemoni9ado de Devimon choco frente a ellos evitando su huida

-¡vosotros no vais a ningún lado!-grito Devimon

-no hay otra opción, tendremos que hacerle frente-dijo Dorumon

-¡vamos allá!-grito Reynard golpeándose el pecho con el puño cerrado. Devimon tranquilamente descendió de altura y poso sus pies en el suelo

-sois valientes, eso lo admiro-dijo el ángel caído

-¡te cerraremos esa boca tuya!-grito Dorumon, el pequeño Digimon dragón uso su ataque cañón de metal, la bola metálica disparada de su interior rápidamente se dirigía hacia el rostro de Devimon que mantenía un rostro calmado, alzo su mano y genero una esfera de energía oscura

-¡ráfaga maligna!-grito Devimon disparando una potente ráfaga oscura chocando con la bola metálica llevándosela por delante, la ráfaga se dirigía directamente hacia Reynard.

-¡Reynard!-grito Dorumon saltando delante de Reynard. El ataque impacto de pleno en el pequeño Digimon chocando este con Reynard siendo ambos lanzados contra los arboles

-insignificantes insectos-dijo Devimon. Reynard tirado el suelo sintiendo un fuerte dolor en el pecho y otro en la espalda tenía a Dorumon entre sus brazos

-Dorumon… me has salvado-dijo Reynard

-claro, no podía… permitir que mi nuevo amigo estirara la pata… tan pronto-dijo Dorumon

-gracias, nunca nadie había hecho algo así por mí-dijo Reynard

-déjate de… ñoñerías-dijo Dorumon. El pequeño Digimon cerró los ojos quedándose inconsciente. El joven Zorro lo dejo en el suelo y se levantó apretando fuertemente sus puños

-te toca-dijo Devimon

-¡te partiré la cara!-grito Reynard furioso, lanzándose hacia Devimon sin pensárselo. El puño izquierdo iba dirigido hacia el rostro del perverso Devimon esquivándole este, al verle a los ojos vio un brillo “eso es” pensó Devimon, el ángel caído contraataco lanzando una patada al estómago lanzándole contra el suelo

-¿eso es todo lo que puedes hacer maldito insecto?-pregunto Devimon. Dijiste que me ibas a partir la cara pero no veo que estés pudiendo lograrlo-.

-cállate-dijo Reynard alzándose. ¡Yo no pienso darme por vencido ante tipejos como tú, juro que te derrotare cueste lo que cueste!-. Reynard quedo envuelto por su encendido cosmos, lanzo su mirada ha Devimon

-¡pues ven y demuéstramelo!-grito Devimon desafiante. Reynard cargo contra Devimon, lanzo una potente patada que fue difícilmente bloqueada por Devimon haciéndole retroceder “una vez más, siento ese enorme poder recorriendo todos los átomos- de mi cuerpo” pensó Reynard. Devimon le cogió por la pierna estampándole contra el suelo

-noto como se me están rompiendo los huesos-murmuro Reynard siendo soltado por Devimon,

-creo que es hora de que acabe con tu sufrimiento-dijo el villano volando más de diez metros atrás. ¡Haciéndote pedazos!, ¡viento endemoniado!-. Reynard volvió a ponerse de pie recibiendo de pleno las ondas de viento sufriendo serios cortes en brazos, piernas y en parte del estómago y alguno en el rostro, cayo arrodillado al suelo chorreando sangre

-Reynard-mascullo Dorumon. Devimon reía fuertemente andando hacia Reynard que mantenía su vista al suelo “yo no puedo acabar así” pensó el joven Zorro mirando correr su sangre por las heridas. Devimon se acercó y paso de largo teniendo su mirada fija en Dorumon

-te toca morir enano-dijo Devimon

-¡no dejare que le mates!-grito Reynard poniéndose con dificultad de pie, su cosmos estaba ardiendo todavía más intensamente

-¡no puedes tener un cosmos tan fuerte!-exclamo Devimon comenzando a tener miedo. Reynard, paso a paso se puso entre Devimon y Dorumon. Miro al ángel caído justo a los ojos. Antes de que el pudiera reaccionar le sacudió una fuerte ráfaga de puñetazos en el estómago a una velocidad a la mitad del sonido haciéndole retroceder de forma constante, de un último golpe le envió a más de 15 metros de distancia

Reynard agotado y sin ningún gramo de fuerza cayo arrodillado al suelo “he ganado” pensó el Zorro apagándose su cosmos. El ángel caído se levantó escupiendo sangre y tambaleándose

-impresionante, es la primera vez que alguien logra hacerme tantos daños e impactos, está claro que he subestimado el poder de tu cosmos-dijo Devimon. Pero ahora estas agotado e incapaz de seguir moviéndote  por las heridas que te he provocado, recompensare tu esfuerzo sin contenerme, usare todo mi poder para eliminarte, siéntete alhajado, ¡ráfaga demoniaca!.

Leomon apareció corriendo

-¡Devimon, déjales en paz, yo seré tu contrincante!-grito el León desenvainando su espada bloqueando la ráfaga demoniaca con la hoja

-si quieres luchar conmigo Leomon ven a mi templo en lo alto de la montaña, te reto a que me derrotes finalmente tal y como deseas-dijo Devimon alzando el vuelo, el villano se marchó a la oscura montaña a curar sus heridas

-Leomon-dijo Reynard todavía en la postura en la que lanzo su potente ataque a Devimon sin haberse movido lo mas mínimo

-suerte que has venido, sino nos habría matado a los dos-dijo Dorumon acercándose a rastras

-¿estáis los dos bien?-pregunto Leomon

-bueno-dijo Reynard cayendo arrodillado al suelo. Yo he acabo echo todo un asco-. Los tres volvieron a la casa de Leomon en el que este trato las heridas de Dorumon y Reynard

-la culpa es mía, no debí de alejarme tanto de vosotros, de lo contrario yo habría sido el que habría combatido contra Devimon en el claro del bosque y no vosotros-dijo Leomon. No hay otra opción, iré a la montaña en la que está el templo de Devimon, aceptare su duelo y me asegurare de derrotarle para devolver la paz a esta región-.

-es demasiado arriesgado-dijo Reynard tratando de moverse sin éxito

-vosotros dos os quedareis aquí a recuperaros y no hay nada más que hablar-dijo Leomon saliendo de su casa sin percatarse que estaba siendo observado por Genkoomon oculto en el bosque

Tho Be Continued

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